cuantos porros fuma adicto

¿Cómo se distingue la verdadera adicción de una actividad inofensiva por la que no vale la pena preocuparse?

En este artículo intentaremos resolver las dudas de aquellas personas que se sienten confundidas sobre lo que se considera un problema adictivo.

Explicaremos cuándo se considera que una persona es adicta al cannabis, proporcionaremos ejemplos de situaciones y concluiremos con varios consejos sobre cómo dejar de consumir porros y cómo ayudar al adicto.

¿Cuándo consideramos que una persona es adicta a cannabis?

Lo que es imprescindible observar, es ver cómo le afecta el cannabis a uno, tanto en el momento como en el efecto global en su vida.

Encontraríamos cuatro puntos que nos estarían dando pistas sobre si una persona es adicta: 

  • Obsesión

Si uno es adicto, tiende a organizar su vida en un modo que facilite la obtención de la droga. Protegerá la obtención del cannabis a toda costa. 

Ejemplo:

Un día mi esposa se cortó la mano con un vaso roto. Se hizo un tajo profundo y le salía mucha sangre, por lo que iba que tener que ir al hospital. Me dio un ataque, pues yo tenía previsto ir a la asociación a fumar, como mi ritual de siempre. “¡cómo se atreve a hacerme esto! «pensé. Me las ingenié para que un vecino la llevara a la sala de urgencias con el pretexto de que yo no lograba arrancar el coche.  En cuanto me perdieron de vista, me fui a la asociación.

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  • Consecuencias negativas  

Lo que hace que una adicción sea una adicción es que se vuelve en contra de uno y afecta a distintas áreas. Al principio, obtiene cierta gratificación aparente, igual que con un hábito. Pero tarde o temprano la conducta empieza a tener consecuencias negativas en su vida y uno sigue manteniéndola a pesar de ello. 

Ejemplo:

Por ejemplo, una persona con adicción al cannabis suele quitarle tiempo a la relación con su familia y sus amigos para buscar la droga y recuperarse de su uso, lo que da por resultado incumplimientos de proyectos, desinterés sexual, discusiones y creciente resentimiento.

  • Falta de control 

Rasgo distintivo de la conducta adictiva es que al tratar de controlar la conducta la voluntad no es suficiente. Es el cannabis que controla a la persona, en lugar de ser la persona que ejerce control sobre el uso. La persona ha aprendido a utilizar el cannabis como anestesia emocional. 

Ejemplo:

Por ejemplo, alguien que se dice a sí mismo después de fumar ¡Se acabó, estoy asqueado. Ya he tenido bastante; esta vez fue la última! Pueden pasar días, incluso unos meses sin consumir, hasta la vez siguiente, que vuelve.

  • Negación  

A medida que los adictos empiezan a acumular problemas en el trabajo y en el hogar inevitablemente comienzan a negar dos cosas 1) que la droga o actividad en cuestión constituya un problema que no pueden controlar y 2) que los efectos negativos en sus vidas sean a causa del uso de la droga o actividad. 

La función de la negación es evitar que nadie interfiera en el uso de la droga. En el momento que lo dice y lo reconoce, tiene que hacer algo al respecto. La negación se puede hacer de formas distintas: 

negacion adicto porros

¿Cómo dejar los porros? 

Primero de todo, es importante entender que la recuperación es proceso activo, no pasivo. Para poner fin a la conducta adictiva, la persona deberá crearse una estructura nueva para su vida. Los rituales de buscar, utilizar la droga y recuperarse de su uso, deben reemplazarse por otros rituales y acciones más sanos.

Damos ejemplos de cinco pasos que se pueden dar: 

  1. Identificar y recurrir a una red de apoyo 
  2. Obtener ayuda profesional 
  3. Eliminar todas las fuentes de acceso a su droga y elementos que se lo recuerden 
  4. Romper las relaciones con las personas que le proporcionaban las droga o con las que consumía
  5. No efectuar cambios radicales en su vida por ahora, fuera de los necesarios para apartarse de la droga. 

cannabis hoja - ¿Cuántos porros fuma un adicto? Síntomas y tratamientos

¿Cómo ayudar al adicto? 

El consumo de cannabis altera la conducta del adicto, pero también en el bienestar de las personas de su alrededor. ¿Qué es lo que pueden hacer estas personas para ayudarle de la mejor manera? 

  1. Revisar toda la información en «Cómo ayudar a un adicto al cannabis«
  2. Darle a la persona adicta lo que necesita, NO lo que quiere. 
  3. No tratar de convencerle desde la imposición, pero si darle tu opinión desde una mirada reflexiva. Por ejemplo: 

“cuando tomaste marihuana la otra noche y luego faltaste al trabajo al día siguiente, eso me afecto. Me preocupa que el cannabis esté empezando a adquirir prioridad sobre otras cosas en tu vida y que eso afecte también a nuestra relación. 

  • Acudir a un profesional si uno se siente desbordado. 
  • No estar 24/7 pendiente del adicto, sino mantener espacios propios y preservar el autocuidado. 
  • Respetar las necesidades del adicto, pero también las propias. 

En Centro Bonanova tenemos un equipo de profesionales especialistas en el tratamiento de conductas adictivas, que pueden acompañar tanto a la persona que tiene un problema con el consumo de cannabis, como orientar a allegados que estén preocupados por la persona que consume. 

Si te has quedado con ganas de profundizar más sobre el tema de cómo afecta la adicción a las relaciones, puede leer el artículo en este mismo blog sobre ¿Es verdad que el adicto deja de querer a su familia o amigos?