La adicción a la cocaína es el consumo repetido de la misma, hasta el punto de que el consumidor (denominado adicto) se intoxica periódicamente o de forma continua, muestra un deseo compulsivo de consumir cocaína y tiene una enorme dificultad para interrumpir voluntariamente o modificar el consumo de la sustancia. Lo cual le lleva a obtener cocaína por cualquier medio.

La vida del adicto está dominada por el consumo de la sustancia, hasta llegar a excluir prácticamente todas las demás actividades y responsabilidades. Esto supone un deterioro en las relaciones sociales y, fundamentalmente, de su entorno afectivo (pareja, familia, hijos, etc.).

family - ¿Cómo ayudar a un Cocainómano?Los allegados del paciente juegan un rol muy importante en el tratamiento del adicto. Pero suelen encontrarse con fuertes resistencias para que el enfermo inicie un tratamiento. Esto genera sensaciones de impotencia y frustración.

Para evitar este callejón sin salida, el Centro Bonanova brinda asesoramiento a la familia con el fin de lograr vencer esas resistencias y, de este modo, conseguir un cambio de actitud en el paciente que lo motive a iniciar un tratamiento.

Señales de Alarma

La cocaína provoca grandes euforias que van seguidas de varios días de depresión o letargo. Su consumo suele provocar gastos importantes, y suele ser intermitente en las fases iniciales, básicamente los fines de semana. A menudo se encubre bajo la apariencia de una borrachera y a veces se trata de un problema doble: cocaína y alcohol. Los consumos a menudo implican una desaparición por espacio de unas horas, que luego justifican de forma inverosímil.

¿Qué significa vivir con un cocainómano? 

Es importante destacar que una persona cruza la línea de la adicción cuando es la sustancia la que controla a la persona, y no al revés. Sin embargo, un adicto a la cocaína puede afirmar que tiene mucho autocontrol sobre su consumo (lo que se llamaría una fantasía de control), pero luego organiza su vida en función de la sustancia.

Esto implica que su prioridad será el consumo y esto puede acarrear numerosos problemas personales, relacionales y contextuales. Por ejemplo: 

  • Puede quitarle tiempo a la relación con su familia y sus amigos para buscar la cocaína o recuperarse de uso; lo que podría conllevar un incumplimiento de proyectos, desinterés sexual, discusiones y un creciente resentimiento. 
  • La comunicación se interrumpe en tanto que el adicto se retrae y se vuelve emocionalmente distante, en el intento de eliminar cualquier interferencia en su adicción. 
  • Se puede confiar cada vez menos en que se cumplan sus promesas, por lo que aumenta la desconfianza, creando así una atmósfera en la que ninguna relación puede prosperar.   

¿Qué podemos hacer para ayudar?

Y, ante todo lo anterior comentado… ¿Qué podemos hacer si somos los familiares de la persona adicta a la coca? A continuación, marcamos distintos puntos que pueden ayudar. 

    1. Primero y, ante todo, es esencial comprender que se trata de una situación compleja y que, para abordarla adecuadamente, se requiere la ayuda de un profesional especializado en este ámbito. Por lo tanto, es crucial que el familiar no asuma la total responsabilidad del caso y consulte a un especialista.
    2. Por otro lado, si el familiar se siente muy sobrecargado, también será importante que pueda acudir a un especialista por su propia cuenta, donde le pueda ayudar a gestionar la situación. 
  • Con respecto a la relación con el adicto, es importante entender que tiene una enfermedad y que, dependiendo del momento en que se encuentre, puede no ser consciente de ello. Por lo tanto, será conveniente, con la ayuda de profesionales, guiarle hacia la consciencia de su enfermedad mediante un discurso reflexivo en lugar de taxativo.
    • Del tipo: me preocupa cómo la cocaína está afectando a nuestra relación, el domingo quería ir al cine contigo y no pudimos porque te encontrabas muy mal de haber consumido el día anterior, como cada domingo. 

Por último, es crucial comprender que la persona que acompaña al adicto también necesita descansar y tener momentos de calidad durante el día, lo que llamaríamos zonas de estabilidad. Esto serían esas actividades donde uno disfruta y las hace por el placer de hacerlas. De esta manera, se da un lugar a las necesidades del acompañante, que tan importantes como las del adicto.

Consejos

Para ayudar a la persona cocainómana, es importante tener estas conversaciones en los periodos post-intoxicación, cuando el afectado está más avergonzado y receptivo, de la siguiente manera: 

  • Sin culpabilizarle, pero hay que hacerle ver que necesita ayuda, que es una situación limitante para él/ella. 
  • En el caso que la persona esté dispuesta a realizar cambios, el control del dinero y las tarjetas es útil en las fases iniciales. De esta forma, no tendrá acceso a la compra de la sustancia. 
  • También es importante anticiparse a las situaciones de alto riesgo: por ejemplo, esperarle a la salida del trabajo del viernes, acompañarle en los momentos dónde el consumo está condicionado (sábado, domingo…). 
  • Realizar actividades juntos o animarlo a que las haga individualmente y brindarle apoyo si así lo desea. Por ejemplo, practicar deporte puede ser una actividad muy reforzante, tanto a nivel mental como físico. 
  • Utilizar mucho el refuerzo positivo; animar a la persona y hacerle ver lo bien que la veis desde que no consume, que estáis orgullosos de cómo está afrontando la situación y que estáis disponibles para hablar de lo que necesite. 

En todo caso, si el adicto no contempla ningún cambio, ya que está en un momento de negación de su enfermedad, lo imprescindible es, con ayuda de profesionales, intentar conducirle a un estado donde empiece a contemplar que la sustancia le está limitando más que beneficiando.

El mensaje debe estar más enfocado en hacerle reflexionar sobre cómo la cocaína le afecta personalmente, en lugar de centrarse en la cantidad que consume, para evitar que se sienta perseguido.

Enlazando con ello, podéis consultar el siguiente articulo ¿El Cerebro se Recupera de las Drogas? para ver cómo la droga afecta al cerebro.