Se ha demostrado que el papel de la familia es fundamental para ayudar a un alcohólico. El apoyo de la familia y su participación activa en el tratamiento es esencial para conseguir buenos resultados.

Es importante que la familia comprenda que en la adicción el paciente tiene afectadas las capacidades de autocontrol. Así pues, el apoyo familiar se enfoca en lograr el inicio de un tratamiento o en acompañar la recuperación de dichas capacidades, que son las que le permitirán superar la adicción. Para ello, el Centro Bonanova ofrece un programa destinado a reforzar el papel de la familia dentro del tratamiento del paciente.

El programa CRAFT (“Community Reinforcement and Family Training”) es un programa destinado a reforzar el papel de la familia dentro de la recuperación del paciente con un trastorno por uso de alcohol. Diversos estudios científicos han demostrado su superioridad sobre otras estrategias de intervención.

Al hablar de familia nos estamos refiriendo concretamente a aquellos familiares significativos para el paciente, como pueden ser los padres, hermanos, parejas o cualquier otra persona que tenga un vínculo relevante con el adicto. Este programa tiene dos aplicaciones posibles:

  • para dar apoyo a los familiares de pacientes que empiezan tratamiento, y
  • para facilitar estrategias que permitan a los familiares provocar que una persona reacia a aceptar sus dificultades con el alcohol acabe aceptando tratamiento.

El programa CRAFT se basa en la importancia que tiene el entorno social que rodea al bebedor (pareja, padres, hijos, amigos, compañeros….) en el mantenimiento, aumento o disminución  del consumo de alcohol. El programa enseña a identificar y modificar conductas que involuntariamente pueden estimular el consumo de  alcohol, substituyéndolas por  conductas positivas que potencien la disminución del consumo, y en última instancia, pueden hacer que el bebedor entre en tratamiento.

Los objetivos básicos del programa aplicados a las familias de personas con problemas de alcohol que se resisten a entrar en tratamiento, son:

centrobonanova fase 1 - ¿Cómo ayudar a un Alcohólico?

Asistir a los familiares dando herramientas prácticas y efectivas para mover al paciente hacia el tratamiento.

centrobonanova fase 2 - ¿Cómo ayudar a un Alcohólico?

Facilitar estrategias para reducir el abuso de alcohol.

centrobonanova fase 3 - ¿Cómo ayudar a un Alcohólico?

Mejorar la calidad de vida, tanto de los familiares como del paciente.

El programa utiliza diversas técnicas y estrategias, como pueden ser:

  • Medidas contra la violencia doméstica.
  • Análisis funcional del comportamiento del paciente.
  • Comunicación positiva.
  • Facilitar que los familiares no olviden cuidar de si mismos.
  • Estrategias para convencer al paciente para el inicio o continuación del tratamiento.

Señales de Alarma

Antes de contestar la pregunta de cómo ayudar a la persona, es importante saber qué signos de alarma revelan que una persona está teniendo problemas con el alcohol, señalemos algunos de estos signos de alarma: 

  • Abandono de las responsabilidades laborales por el consumo de alcohol.
  • Excesos de consumo de alcohol en reuniones familiares o eventos sociales.
  • Estar irascible si por algún motivo no puede beber.
  • Intentar dejar de beber o reducir el consumo de alcohol y no conseguirlo.

Conforme avanza la dependencia son cada vez más frecuentes las discusiones con la pareja, los conflictos con la ley (conducción bajo los efectos del alcohol, etc.) y el ausentismo o desatención en el trabajo. En esta situación el enfermo tiende a perder progresivamente el interés por aquellas actividades que no están asociadas al consumo de bebidas alcohólicas.

Es habitual que el paciente se vuelva más irritable, sude mucho por la noche, tenga cambios bruscos de humor y se vuelva más imprevisible. Progresivamente, va poniendo menos interés en las actividades poco compatibles con la bebida, y se centra cada vez más en las que le permiten beber.

Consejos

Aunque tenemos una tendencia natural a ‘reñir’ al paciente, es mucho más útil crear una dinámica de colaboración. Es bueno plantear que el problema nos afecta a todos y que lo resolveremos entre todos.

Mejor decirle que nos duele verle sufrir, que decirle que nos hace sufrir. Hay que transmitir confianza en que con la ayuda necesaria seremos capaces de solucionar el problema.

Cuando queramos hablar con él procuremos hacerlo por la mañana, cuando la alcoholemia es baja, y nunca cuando está intoxicado. Cuando son varios los miembros de la familia que intervienen, es esencial que estén coordinados y den un mensaje sin fisuras.

¿Qué hacer para ayudar a una persona alcohólica? 

Es importante diferenciar dos situaciones:

  1. La primera situación es cuando notamos estas alarmas y sospechamos que la persona tiene un grave problema con el alcohol.
  2. La segunda situación es la que se conoce el problema claramente y existe una reiteración que genera conflictos graves.
  • Primer caso:

En el primer caso, lo más conveniente es que la persona adicta no se sienta juzgada, se trata de crear un espacio de confianza y diálogo. Las recriminaciones son estrategias que sólo derivan en una confrontación mayor y en el alejamiento de la persona.

Lo más recomendable es preguntar lo que le pasa, si la persona está conforme con manera de beber. Cuando dialogamos con una persona adicta, lo adecuado es tratar de orientar al adicto para que pueda consultar con profesionales. Ofrecerle acompañar a la persona a la consulta de un profesional para que valore su situación. Es conveniente realizar el ofrecimiento sin amenazas (pe.: “si no vas al psiquiatra, nos divorciamos”, etc.)

  • Segundo caso:

La segunda situación es más compleja ya que la reiteración de estas situaciones genera conflictos graves. Si la persona quiere ayudar al adicto, tendrá hacer un esfuerzo para lograr que la relación no derive en una ruptura. Mantener una relación de confianza es la opción para que el adicto consiga salir del pozo.

Para ello el otro significativo para el adicto tendrá que entender que el alcoholismo es una enfermedad y no es un vicio. Comprender que la persona adicta no quiere destruir su vida ni a quienes le rodean. Es muy importante informarse y en el caso de ser necesario solicitar visitas a un profesional para que le explique estos temas.

Cómo actuar paso a paso 

Luego de informarse, hay una serie de acciones que el otro significativo tiene que realizar cuando la persona está bajo los efectos del alcohol:

  1. Lo primero y más importante es no recriminar ni recordar promesas cuando está bajo los efectos del consumo. Tener un tono de voz tranquila pero firme.
  2. Ayudar a que se recupere de la recaída reduciendo los daños que podría comportar su estado tanto para el adicto como para terceros.
  3. Al día siguiente, hablar con él de manera distendida. El objetivo del diálogo es similar al de la conversación de la primera situación: hacerle reflexionar sobre su situación y subrayar la importancia de retomar las visitas o consultar a un profesional. El ofrecimiento se tiene que realizar sin amenazas.

En conclusión, la manera más eficaz de ayudar a la persona dependiente es tener una actitud empática y una escucha activa evitando los estigmas (p.e.: “eres un alcohólico”, etc.)

En el Centro Bonanova ofrecemos los tratamientos más adecuados para los trastornos de dependencia del alcohol. También ofrecernos asesoramiento a los otros significativos (padres, familia, amigos, pareja, hermanos, etc.) para lograr que el adicto pueda iniciar un tratamiento. Incluso bridamos asesoramiento en las situaciones en que la persona dependiente no desea ser ayudado.

Ejemplos de situaciones

  • Un breve relato:

“Son las 4 de la madrugada, una cerrada noche de invierno, la llave al girar produce un sonido que rasga como una afilada daga el silencio del hogar, X abre y cierra la puerta. Lo he logrado, se dice. Nadie se ha despertado. Comienza a andar sigilosamente como si fuera un comando de las fuerzas especiales. Esta vez lo he logrado, vuelve a repetirse con una sutil sonrisa… De la oscuridad surge una voz “Otra vez llegas en este estado, me prometiste que por nosotros y nuestros hijos no lo harías más”, la voz cada vez se hacía más alta y potente, las luces ahora estaban todas encendidas, otra vez le habían pescado… La bronca infinita estaba solo en sus comienzos…”

  • Reflexión y cómo actuar:

Este pequeño relato es una de las tantas situaciones que se viven en los hogares de una persona que tiene un trastorno de dependencia por consumo del alcohol, lo que frecuentemente se denomina alcoholismo. Nuestro relato revela lo que NO-DEBEMOS hacer cuando una persona es alcohólica, si nuestra intención es ayudar al mismo.

Imaginemos un poco más la escena, hablamos de una persona adulta que retorna a su casa y actúa como un ladrón y al mismo tiempo teme encontrarse con alguien de su hogar. Es decir que TEME encontrarse con una persona que quiere y le quiere.

Es una situación que se ha repetido varias veces y termina con una discusión sobre el consumo de alcohol. La respuesta a la bronca será una defensa con reproches mutuos, que se zanjará con mayor distanciamiento.

¿Pero es esto lo que quiere lograr la persona que espera en el hogar? La respuesta es no, pero la persona adicta continúa con sus recaídas y la paciencia tiene un límite. Quizás, aunque las intenciones del otro significativo (padres, pareja, etc.) son buenas, la estrategia es errónea. Emerge la pregunta: ¿Cómo ayudar a una persona alcohólica de manera eficaz?