¿Qué es la terapia motivacional o entrevista motivacional?
Las técnicas motivacionales constituyen la mejor ayuda para empoderar a las personas en su deseo de introducir cambios saludables en su estilo de vida.
Son especialmente útiles para superar las conductas adictivas y mejorar el cumplimiento de los tratamientos. Cuando nos enfrentamos a situaciones de cambio, las personas experimentamos a menudo sentimientos contrapuestos (ambivalencia) que nos bloquean. Por ejemplo: quiero hacer más ejercicio físico, pero me da pereza ir al gimnasio.
Las técnicas motivacionales o entrevista motivacional constituyen la mejor ayuda para empoderar a las personas en su deseo de introducir cambios positivos y saludables en su estilo de vida. Y son especialmente útiles para superar conductas adictivas.
La terapia motivacional distingue cuatro elementos clave:
- Colaboración: cada individuo es el “mejor experto en sí mismo” y solo desde la confianza y el trabajo conjunto entre la persona y el terapeuta se podrá conseguir el cambio.
- Aceptación: solo el interés profundo y real por el otro ayudará a motivar el cambio. En su afán, el terapeuta no debe ejercer presión ni querer controlar a su paciente. La actitud abierta del terapeuta y su capacidad para la empatía promoverán la autonomía y la libertad de acción del paciente.
- Compasión: promover activamente el bienestar del paciente, concediendo prioridad a sus necesidades.
- Evocación: el terapeuta fomenta las fortalezas y habilidades de la persona, sin imponer nada, para favorecer el cambio.
¿Cómo funciona la terapia motivacional?
El terapeuta, desde la empatía y la calidez, creará una atmósfera segura y de apoyo para permitir el cambio. Su rol no es el de experto, sino el de acompañamiento. Potenciando e identificando las capacidades del individuo para hacer frente a su ambivalencia.
En este entorno, el paciente reduce la defensividad y, por sí mismo, va a ser capaz de analizar sus experiencias, conectar con sus discrepancias internas o contradicciones y encontrar la solución a los problemas.
Fases de la terapia motivacional:
- Vincular: establecer una relación terapéutica basada en el respeto y la confianza. Paciente y terapeuta conectan y crean una relación de trabajo.
- Enfocar: ayudar al paciente a clarificar sus objetivos.
- Evocar: identificar y potenciar las habilidades de la persona.
- Planificar: establecer un plan de acción con el paciente.

Beneficios de la entrevista motivacional
La eficacia de las técnicas motivacionales se debe a que identifican y potencian las capacidades del individuo para hacer frente a su ambivalencia, estableciendo un proceso de colaboración active que permite planificar conjuntamente los pasos a seguir y convierte a la persona en protagonista de su propio proceso de cambio.
Las investigaciones clínicas indican que, en cualquier proceso de cambio, el éxito está intrínsecamente relacionado con el nivel de motivación de la persona y su capacidad para hacer frente a su ambivalencia. Las terapias motivacionales, potenciando e identificando las capacidades del individuo, y acompañándolo en su proceso, son la herramienta más efectiva para conseguirlo.
Entre sus beneficios, destacamos los siguientes:
- Promueve una relación terapéutica de respeto y confianza
- La persona deviene la protagonista de su propio proceso de cambio
- Promueve la motivación para pasar a la acción
- Hace frente a la ambivalencia
- Reduce la defensividad del paciente
- Mejora su autoestima
- Mejora su autoconocimiento
- Empodera e identifica las cualidades y habilidades de la persona, acompañándola en su proceso de cambio
- Genera discrepancia interna evitando la confrontación
- Genera adhesión al tratamiento
- Minimiza las recaídas en el tratamiento por consumo de sustancias
- Reduce el sentimiento de culpabilidad y el estigma social sobre el paciente
¿Para quién se recomienda?
El principal grupo poblacional al que van dirigidas las terapias motivacionales son aquellas personas que sufren dependencia a sustancias, o que reinciden en algún patrón dañino, para ellos y/o para los que le rodean.
Sin embargo, la ambivalencia y la incapacidad para el cambio no están restringidas a las conductas adictivas, o poco saludables. En algún momento de nuestra vida, todos nos hemos podido sentir paralizados o simplemente incapaces de modificar un patrón que nos perjudicaba.
Algunos ejemplos de situaciones y/o momentos vitales en los que la terapia motivacional puede ser de gran ayuda son:
- Abuso de sustancias
- Compras compulsivas
- Juego patológico
- Relaciones tóxicas
- Trastorno de la alimentación
- Conductas sexuales de riesgo
- Bloqueo para tomar una decisión importante
- Hábitos poco saludables (sedentarismo, comer mal…)




