El alcoholismo es una enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo, independientemente de su edad, género o estatus social. Es un laberinto complejo que puede atrapar a cualquiera, y entender sus tipos y maneras de expresarse puede ser crucial para detectarlo y tratarlo adecuadamente.

En este artículo, te explicaremos los tipos de alcoholismos que existen, distintas clasificaciones y tratamientos eficaces para combatir con esta adicción. Si te interesa te invitamos a que sigas leyendo.

El término “trastorno por uso de alcohol”, abarca tanto la dependencia del alcohol como el consumo de riesgo.

Mucha gente cree que sólo son alcohólicas las personas que se emborrachan habitualmente, o las que no pueden pasar un día sin beber. Por el contrario,

la mayor parte de alcohólicos son personas que desarrollan una actividad laboral normal y tienen una vida social y familiar estable.

Tipos de alcoholismos y adicciones al alcohol

En este punto podemos plantear una primera clasificación de la dependencia del alcohol o trastorno por uso de alcohol: 

  • Alcoholismo Crónico

Esta forma de alcoholismo se desarrolla a lo largo del tiempo, generalmente como resultado del consumo excesivo y continuado de alcohol.

Los afectados pueden experimentar tolerancia, necesitando cantidades cada vez mayores para sentir los mismos efectos.

  • Alcoholismo Agudo

Este tipo de alcoholismo puede surgir rápidamente y llevar a consecuencias graves en un corto período de tiempo. Se caracteriza por episodios de consumo excesivo y comportamiento impulsivo.

Estos episodios, también conocidos como «atracones«, pueden ocurrir de forma esporádica, pero resultar en consecuencias graves tanto a corto como a largo plazo.

Las personas con alcoholismo agudo pueden experimentar problemas como la pérdida de control sobre su consumo de alcohol, la participación en comportamientos de riesgo, comportamientos agresivos y problemas de salud física y mental agudos.

tipos de alcoholismo

  • Alcoholismo Funcional

Aquí, la adicción al alcohol no necesariamente interfiere con las responsabilidades laborales o sociales.

Aparentemente no tienen ningún problema, incluso pueden ser personas exitosas. Pueden no mostrar signos evidentes de deterioro físico o social, lo que dificulta la identificación del problema, pero sufre en realidad las mismas complicaciones y efectos del alcohol que cualquier otra persona adicta, como insomnio, irritabilidad, excesiva tolerancia a la sustancia, problemas de salud, etc…

El alcohol se utiliza para lo mismo que en un alcoholismo crónico, es decir, para poder enfrentarse a su día a día, en el que, pueden encontrar “limitaciones» sin el consumo. La negación, la minimización del daño y/o ocultar el consumo, es lo habitual en este tipo de alcoholismo.

El deseo irrefrenable de beber alcohol con el que se relaciona normalmente el alcoholismo solo se da en unos pocos casos, en la mayoría no aparece, pero eso no significa que no se tenga un problema con el alcohol. 

Creencias engañosas

En la dependencia las ganas de beber pueden ser muy sutiles y engañosas, pero al final consiguen su objetivo: beber alcohol. Por ejemplo, justificar hábitos y creencias del tipo:

“beber comiendo no hace daño”, “después del día que he tenido me merezco una copa”, “beber con moderación es bueno para la salud”, “una copa me relaja”, etc.

tipologia alcoholismo

Tipos de consumo de alcohol

En cuanto a la idea “si no bebo cada día, no soy alcohólico”, es un tópico que está muy enraizado y que es absolutamente incierto. Hay dos maneras de beber o dos modelos de consumo de alcohol, es decir dos tipos de alcoholismo según la manera de beber. 

  1. MODELO MEDITERRÁNEO: Los alcohólicos que beben cuatro o más veces a la semana (casi a diario). Sería el modelo mediterráneo, modelo de consumo de alcohol que es el que se identifica con el “alcohólico”. Suelen ser personas de mediana edad, mayoritariamente hombres, a partir de los 50 años en adelante y el tipo de alcohol que se suele consumir es el de baja graduación (vino, cervezas…). Este modelo de consumo es el que se da en el alcoholismo crónico o funcional.
  2. MODELO ANGLOSAJÓN: Y, por otro lado, están los consumidores que dicen beber alcohol de dos a cuatro veces al mes, pero cuando lo hacen, lo hacen en cantidades que superan lo que serían las consideradas cantidades de riesgo. Este es el modelo anglosajón de consumo, y suele aparecer más en jóvenes de entre 18 y 35 años. El tipo de alcohol que se consume en este tipo es de alta graduación, tipo destilados (whisky, ginebra, ron, etc…), y es el modelo subyacente en el alcoholismo agudo o de atracón.

Alcoholismo femenino

El alcoholismo no distingue género, pero la forma en que afecta a las mujeres puede diferir notablemente de la de los hombres. ¿Cómo se diferencia?

    1. Fisiología: Las mujeres tienden a experimentar los efectos del alcohol de manera más intensa y rápida que los hombres debido a diferencias en la composición corporal y enzimas hepáticas. Esto significa que las mujeres pueden volverse dependientes del alcohol más rápidamente y con un consumo menor.
    2. Factores Sociales y Culturales: La presión social, los roles de género y los traumas pasados pueden influir en el desarrollo del alcoholismo en las mujeres. Las expectativas de comportamiento y la necesidad de cumplir múltiples roles pueden aumentar el estrés y la propensión al consumo de alcohol como mecanismo de afrontamiento. Además, estos factores son los que en la mayoría de casos provocan que las mujeres escondan el consumo, provocando un patrón de consumo que se realiza en soledad, en lugares no públicos (en casa sobre todo), e intentando disimular continuamente las señales que puedan delatar su consumo (esconder botellas, disimular el aliento, etc.)
    3. Estigma y barreras para buscar ayuda: El estigma asociado con el alcoholismo femenino a menudo impide que las mujeres busquen ayuda. La vergüenza, el miedo al juicio y la preocupación por perder la custodia de los hijos son solo algunas de las barreras que enfrentan las mujeres al intentar buscar tratamiento.

alcohol adiccion

Una vez podemos identificar los diferentes tipos de alcoholismo y como se expresan podemos ya plantear la manera de tratarlo.

Tratamientos para el Alcoholismo:

  • Desintoxicación:

El primer paso para la mayoría de tipos de alcoholismo es la desintoxicación, donde se elimina el alcohol del cuerpo del individuo bajo supervisión médica para minimizar los síntomas de abstinencia.

En algunos casos de alcoholismo crónico es posible que sea necesario un ingreso hospitalario para poder llevar a cabo dicha desintoxicación sin riesgo, sobre todo si no hay una red familiar de apoyo que pueda ayudar.

  • Terapia Psicológica:

La terapia psicológica es muy necesaria para que la persona pueda abordar los patrones de pensamiento y comportamiento que contribuyen al alcoholismo, así como a desarrollar habilidades para afrontar las ganas de beber y aprender nuevas formas de afrontamiento de situaciones conflictivas o difíciles. Es totalmente necesaria en cualquiera de los tipos de alcoholismo. 

  • Grupos de terapia:

La participación en dichos grupos puede brindar una red de personas que comparten experiencias similares y ofrecen apoyo mutuo en el camino hacia la recuperación. Además de ser un lugar privilegiado de aprendizaje de nuevas formas de relacionarse y superar maneras de hacer que en el pasado llevaron a la adicción. 

  • Terapia farmacológica:

En algunos casos, se pueden recetar medicamentos para ayudar a reducir las ganas de beber alcohol o para tratar condiciones de salud mental subyacentes que puedan contribuir al alcoholismo, como por ejemplo la depresión o la ansiedad.

En Centro Bonanova ofrecemos tanto tratamiento de desintoxicación (sea ambulatorio u hospitalario), como tenemos un equipo de psicólogos y psiquiatras especializados en adicciones que ofrecen terapia psicológica individual y grupal, así como tratamiento farmacológico.