En la última encuesta realizada por una aseguradora especializada en salud y con la colaboración del Consejo General de la Psicología (COP), Estudio de Salud y Estilo de Vida, aparecen algunos datos en relación a la salud mental de los encuestados en el último año y de su percepción.

Entre lo que llama más la atención está el que 1 de cada 4 encuestados presenta síntomas compatibles con un problema de ansiedad y 1 de cada 5 presenta síntomas compatibles con depresión.

Esto significa que el 20,6% de las personas podrían presentar dificultades emocionales de tipo depresivo, siendo el 24,7% mujeres y el 16,4% hombres que cumplían criterios para un caso probable de depresión. Los datos sugieren un mayor porcentaje de casos probables de depresión en las franjas de edad más jóvenes (18 a 25 y 26 a 40) que en los mayores de 65 años.

Otro dato muy significativo es que el 54% de las personas que identifica síntomas psicológicos de ansiedad o depresión afirma no tomar medidas para resolverlos.

La tristeza es un sentimiento normal, pero puede llegar a ser patológica en función de su duración, intensidad y grado de interferencia en la conducta y la vida cotidiana de la persona. No dar importancia a los primeros síntomas depresivos puede hacer que una reacción normal ante una situación difícil de la vida se convierta en un trastorno depresivo grave. Ante los primeros síntomas es importante pedir ayuda.

sintomas de depresion - Síntomas de depresión ¿Qué hago?

El estado depresivo puede generar en el individuo pensamientos que lo lleven a evitar estímulos, haciendo que no quiera salir de casa, realizar actividades que le eran placenteras anteriormente o evitar las relaciones interpersonales. Dichos comportamientos generan un “círculo vicioso” en el que la propia depresión genera síntomas que se suman al trastorno.

La activación conductual pretende hacer consciente al paciente de estas dinámicas y el efecto que estas tienen sobre su situación, para recuperar la actividad en la búsqueda activa de focos de recuperación de las ganas de mantenerse activo y encontrar nuevos alicientes.

¿En qué consiste la activación conductual?

  • Esta terapia se basa en el análisis de las conductas que llevan al paciente a mantener el sentimiento de depresión para diferenciarlas de aquellas que contribuyen a su mejoría.
  • Trata de enseñar al individuo a mantenerse activo a pesar de sus estados emocionales, ayudándole a actuar en base a sus objetivos en vez de a cómo se siente.
  • Se centra en identificar aquellos patrones de respuesta que están manteniendo la depresión. El individuo debe ser capaz de poder hacer registros sobre su propia vida diaria, actuando como “detective” de sus propias conductas y los efectos de estas.
  • La persona aprende a analizar las consecuencias de sus comportamientos a un nivel contextual, viendo que una conducta viene dada por una situación antecedente y tiene ciertas consecuencias en vez de conformarse con explicaciones internas que apelan a sentimientos o pensamientos tales cómo “tengo la autoestima baja” o “yo soy así”.
  • La terapia de activación conductual empodera al paciente y le hace parte activa de su propio proceso terapéutico, siendo una buena manera de superar la depresión al mismo tiempo que se realiza un viaje interno de descubrimiento de las propias tendencias. La activación conductual, genera objetivos y metas en un diálogo productivo entre el terapeuta y el paciente para llegar a nuevas cotas de autoconocimiento que lo guiaran hacia un estilo de vida más consciente.

Es importante actuar ante las primeras señales de malestar que detectamos en nosotros mismos, y esta pasa por aceptar que no podemos hacerlo solos y que necesitamos de los demás. El acudir a profesionales de la salud es la decisión más acertada.