El fenómeno del abuso de drogas no aparece de forma espontánea, sino que es fruto de un proceso que, en la mayoría de los casos, tarda varios años en desarrollarse y que suele producirse en paralelo con el desarrollo del adolescente.

Descubrir o sospechar que un hijo consume drogas puede ser una de las experiencias más duras para cualquier madre o padre. Es normal sentir miedo, enojo, frustración o culpa. Pero lo más importante en este momento es recordar: no estás solo y hay caminos para acompañar a tu hijo y buscar soluciones.

¿Qué hacer?

  1. Evita reaccionar con enojo o violencia

Tu primera reacción puede ser de rabia o desesperación. Sin embargo, gritar, castigar de inmediato o confrontar de manera agresiva solo cerrará el diálogo. Respira, date un tiempo y busca un momento tranquilo para hablar.

  1. Abre un espacio de comunicación

Escucha más de lo que hables. Haz preguntas abiertas, sin juzgar. El objetivo es entender más que acusar.

  1. Evita la culpa

Muchos padres piensan “¿qué hice mal?”. Recuerda que el consumo puede estar influido por factores sociales, emocionales, curiosidad o presión de grupo.

No se trata de culpas, sino de asumir el presente y decidir cómo actuar.

  1. Marca límites claros

Acompañar no significa permitir. Es importante establecer límites y reglas en casa, de manera firme, pero con respeto. La coherencia y el ejemplo valen más que los sermones y los castigos.

  1. Cuida de ti también

A veces los padres se desgastan tanto tratando de “salvar” a su hijo que olvidan su propia salud mental. Busca espacios para desahogarte, hablar con alguien de confianza o incluso recibir terapia familiar.

  1. Infórmate y busca apoyo profesional

No tienes por qué enfrentar esto solo.

Existen psicólogos, centros especializados y grupos de apoyo familiar. Buscar orientación profesional no significa fracaso como padre o madre, sino un acto de amor y responsabilidad.

¿Cómo ayudar a tu hijo?

No es fácil detectar que hay un problema de drogas en casa y cuando se hace es porque ya es tan grande que es evidente. 

Durante el proceso de instauración de la adicción han ido ocurriendo una serie de cambios en la familia sutiles, pero importantes. 

  1. Se alteran las costumbres o la organización familiar, pero no está claro que es lo que pasa.
  2. Se justifica el comportamiento de la persona que tiene el problema, aunque conlleve desconcierto y confusión.
  3. Hay graves problemas de comunicación que acaban creando “secretos de familia”, es decir, cosas de las que no se puede hablar pero que todo el mundo sabe.

Ante una situación así hay que cambiar radicalmente nuestro comportamiento. 

  • No hay que adaptarse a los cambios que se vayan produciendo.
  • Buscar información sobre la sustancia que está consumiendo nuestro familiar.
  • Hay que mantenerse firme en las normas y costumbres que siempre ha habido en casa.
  • Buscar ayuda profesional para saber las maneras de ayudar mejor a la persona que tiene el problema.

mi hijo se droga

¿Qué tratamiento es el mejor para mi hijo? 

El primer paso es comprender que tu hijo tiene afectada la capacidad de autocontrol por la adicción.

A partir de ahí, se inicia todo un aprendizaje que tiene que ver con la mejora de la comunicación, y con aprender a identificar, manejar y modificar conductas y actitudes que sin querer pueden estar manteniendo el consumo y para todo ello es necesaria la intervención y asesoramiento de un profesional especialista.

Desde Centro Bonanova ofrecemos todo un abanico de intervenciones dirigidas a asesorar a la familia, acompañarla desde el primer momento en que se descubre que hay un problema de drogas en casa y diversos tratamientos para las adicciones en función de las características del paciente y del tipo de adicción. 

El tipo de tratamiento a seguir depende del tipo de adicción, el tiempo que haga que está instaurada, la afectación tanto física como psicológica que tenga el paciente y si hay o no otras patologías asociadas, ya sean físicas o mentales. 

Dependiendo de todo eso se aconsejará desde un ingreso hospitalario, un ingreso en Comunidad Terapéutica, Centro de Día, tratamiento ambulatorio, Terapia de grupo, etc.

En Centro Bonanova realizamos también un tratamiento innovador, la Estimulación Magnética Transcraneal repetitiva (TMSr), un tratamiento no invasivo y sin efectos secundarios que permite disminuir el deseo de consumo, el craving. 

Si tu hijo consume drogas, recuerda: no estás fallando como padre o madre. Este es un momento de crisis que puede transformarse en una oportunidad para fortalecer la comunicación, el vínculo familiar y buscar la ayuda necesaria. Lo más poderoso que puedes ofrecerle a tu hijo es tu amor acompañado de orientación y apoyo profesional.