Adicción al alcohol

Home > Adicciones > Adicción al alcohol

¿Qué es la adicción al alcohol?

La mayor parte de enfermos no son conscientes de sus adicciones al alcohol. Ello es así porque mucha gente cree que sólo son alcohólicas las personas que se emborrachan habitualmente, o las que no pueden pasar un día sin beber.

Por el contrario, la mayor parte de alcohólicos son personas, que desarrollan una actividad laboral normal y tienen una vida social y familiar estable.

Conforme avanza la dependencia son cada vez más frecuentes las discusiones con la pareja, los conflictos con la ley (conducción bajo los efectos del alcohol, etc.) y el ausentismo o desatención en el trabajo. En esta situación el enfermo tiende a perder progresivamente el interés por aquellas actividades que no están asociadas al consumo de bebidas alcohólicas.

Es por ello que el tratamiento no sólo debe facilitar la recuperación médica de la persona afectada, sino que también debe tener en cuenta los aspectos psicológicos y biográficos, la dinámica familiar y los cambios necesarios en el estilo de vida.

 

¿Cómo tratar la adicción al alcohol?

En numerosas ocasiones el paciente se resiste a iniciar un tratamiento y la familia realiza vanos intentos para hacer cambiar la opinión del paciente. En otros casos el paciente acepta iniciar un tratamiento, pero la familia está muy desestructurada por los constantes problemas que genera el adicto.

Sin embargo, se ha demostrado que la recuperación del paciente resulta más favorable cuando existe una relación familiar estructurada, por lo que es necesario apoyar a los familiares para que entiendan mejor los mecanismos de la adicción. Se trata de comprender que en la adicción el paciente tiene afectadas las capacidades de autocontrol. Así pues, el apoyo familiar se enfoca en lograr el inicio de un tratamiento o en acompañar la recuperación de dichas capacidades, que son las que le permitirán superar la adicción. Para ello, el Centro Bonanova ofrece un programa destinado a reforzar el papel de la familia dentro del tratamiento del paciente.

Una vez iniciado el tratamiento, el siguiente paso es evaluar la necesidad de un tratamiento de desintoxicación. Este tratamiento depende de la gravedad de la adicción (cantidad de alcohol ingerida, el grado de dificultad para controlar la ingesta,  problemas familiares, médicos, etc.).

Si el paciente presenta una situación muy deteriorada, se recomienda la realización de una desintoxicación hospitalaria. El paciente ingresa en un centro donde se supervisa el síndrome de abstinencia (“el mono”) y comienza a dar los primeros pasos de su deshabituación del consumo de alcohol mediante un seguimiento psiquiátrico y psicológico (terapias individuales y grupales).

Si el paciente presenta un cuadro de de abstinencia de leve a moderado y dispone de un soporte familiar adecuado, se recomienda la realización de una desintoxicación domiciliaria. La cual tiene la ventaja de interferir menos en la vida diaria, al tiempo que facilita una mayor complicidad del paciente con sus familiares, lo que permite abordar con mayor rapidez el proceso de deshabituación.

Una vez realizada la desintoxicación, el paciente inicia el proceso de deshabituación, en el que se atienden las necesidades de las personas que han concluido un programa de desintoxicación, o que, habiendo desarrollado dependencia, no han necesitado realizar una desintoxicación. Los programas de deshabituación tienen por objeto modificar el comportamiento de los pacientes para que puedan dejar el alcohol.

La deshabituación engloba diversas estrategias, tales como la terapia de grupos, terapias psicológicas específicas para evitar la recaída, controles toxicológicos, etc. Esta etapa tiene dos modos de abordaje. Por un lado, la deshabituación orientada hacia la abstinencia; por el otro, la deshabituación orientada hacia la reducción de consumos.

El tratamiento orientado a la reducción de consumos suele ser de gran utilidad en bebedores de riesgo y dependientes moderados del alcohol. Su objetivo es facilitar con apoyo psicológico y farmacológico que el paciente pueda hacer un consumo alcohólico de bajo riesgo.

Cuando se padece una dependencia severa o una enfermedad secundaria al alcohol, el tratamiento se focaliza en dejar de consumir alcohol. Para ello se trabaja sobre la toma de conciencia de la adicción, la reorganización de las actividades con búsqueda de alternativas, prevención de recaídas y tratamiento de la psicopatología asociada con el objetivo no beber alcohol.

saber más sobre la adicción al alcohol

  
 
 

¿Desea realizar alguna consulta?

Blog de Centro Bonanova

Nuestros Profesionales de Centro Bonanova

Quienes Somos en Centro Bonanova