Produce episodios de atracones recurrentes (ingerir descontroladamente comida), conductas compensatorias inapropiadas con el fin de ganar peso, provocación de vómitos, uso de laxantes, diuréticos, enemas, fármacos, ayuno, ejercicio excesivo.
Estos episodios provocan una sensación de falta de control sobre dichas conductas.
El peso puede ser normal, inferior o superior al normal. Dependiendo de la capacidad de control o de compensación de los episodios bulímicos.
Puede provocar desequilibrios electrolíticos, alteraciones dentarias, etc.