La autoestima es la manera de percibirnos y valorarnos, siendo responsable de muchos fracasos y éxitos. Así, una autoestima adecuada se vincula a un concepto positivo de uno mismo, y por ello potenciará la propia capacidad para desarrollar sus habilidades y aptitudes y aumentará, en consecuencia, el nivel de seguridad personal. Por el contrario, una autoestima o un concepto de nosotros mismos bajo enfocarán a la persona hacia la derrota y la insatisfacción, generando inseguridad y sentimientos de inadecuación.
La autoestima se aprende, varía y la podemos modificar, moldeando, de esta manera, nuestra vida.