Categoría: adicción cocaína
Home > Categoría: adicción cocaína

Adicción y Género

8 de marzo de 2017

Entre las realidades en las que habitan muchas mujeres, el abuso y la adicción a sustancias es una de las más relevantes, sobre todo por lo invisible que es esta realidad y los efectos que esta invisibilidad  tiene sobre quienes la sufren.

Los prejuicios, etiquetas y estigmas acerca de las drogodependencias son habituales en nuestra sociedad, y afectan a todas las personas que padecen este trastorno, pero en el caso de las mujeres se agravan sobre todo por lo que tiene de transgresión de los modelos y estándares habituales  que la sociedad considera una “buena mujer”.

Estadísticamente hay un menor número de mujeres consumidoras de alcohol y sustancias ilegales, siendo la prevalencia entre los hombres de 2 a 3 veces más elevada, según la sustancia: en el caso de la cocaína la proporción de hombres triplica a la de mujeres, y en el caso  del cannabis se registra una diferencia de casi 8 puntos porcentual (datos de 2013). Es  importante señalar  que en las mujeres más jóvenes se están detectando actualmente una homogeneización entre ambos sexos en cuanto a los patrones de consumo, especialmente del alcohol.

Frasco Addiction

Sin embargo, no se puede decir lo mismo del consumo de drogas institucionalizadas como algunos psicofármacos (sobre todo ansiolíticos y fármacos para dormir). En el caso de estas sustancias, tanto la prescripción médica como la automedicación son más frecuentes en las mujeres.

Pero lo que sabemos de las mujeres que consumen y son adictas al alcohol y drogas ilegales (cocaína, heroína, cannabis, éxtasis, anfetaminas y alucinógenos)  es que acuden en menor medida a los centros especializados para tratar la adicción  (p.e. siendo la proporción de hombres con problemas de abuso de alcohol de 2-1 frente a las mujeres, las tasas de hombres en tratamiento cuadriplican a las de mujeres).

Respecto a la salud, y dependiendo de las sustancias que se consuman, las mujeres tienen un mayor riesgo que los hombres de sufrir daños en el hígado, el cerebro y padecer enfermedades cardiovasculares. También pueden tener alteraciones en el ciclo menstrual problemas de fertilidad, abortos espontáneos y daños en el desarrollo del feto.

En relación con la dimensión psicológica aparecen, también en mayor medida ansiedad, depresión, baja autoestima, trastornos de la alimentación y conflictos en la relación con el cuerpo.

Otros de los problemas que pueden surgir son los ligados a las prácticas sexuales de riesgo cuando están bajo los efectos del consumo o por relaciones no consentidas: VIH/ sida, otras ITS (infecciones de transmisión sexual), así como embarazos no deseados, y no podemos olvidarnos de las situaciones de violencia a las que se es más vulnerable cuando se padece una adicción.

 

Las diferencias entre la adicción de hombres y mujeres se podrían resumir en:

 

Adicción Masculina:

  • A nivel social son más gregarios y socializados, con un mayor índice de problemas legales.
  • Tienen menor codependencia
  • Presentan caracteropatías  más frecuentes y un mayor índice de psicosis.
  • Las adicciones asociadas o secundarias que más aparecen son:

Adicción al sexo

Adicción al deporte

Adicción al trabajo

Adicción videojuegos, internet

Adicción Femenina:

  • Mayor soledad, mayor índice de maltrato y padecimiento de abusos sexuales
  • Mayor codependencia
  • Autoestima muy disminuida
  • Mayor índice de depresión y trastornos afectivos
  • Trastornos de ansiedad frecuentes
  • Las adicciones asociadas más frecuentes son:

Adicción a psicofármacos, especialmente ansiolíticos y antidepresivos

Compra compulsiva

Teleadicción

  Entonces, ¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué las mujeres no llegan, o llegan en menor medida, a los centros de tratamiento? Miraremos de adentrarnos en esta cuestión en un próximo post.

leer más
Etiquetas: , , , , , , , , , , Publicado en adicción alcohol adicción cocaína Adicciones Alcoholismo Centro Bonanova dejar alcohol dejar cannabis dejar cocaína Rehabilitación alcohol rehabilitación cannabis rehabilitación cocaina Tratamiento alcohol tratamiento cannabis tratamiento cocaina

Estigmatización de la persona con trastorno adictivo

2 de marzo de 2017

Actualmente sigue habiendo dificultades a la hora de entender las adicciones, encontrándonos con  falta de comprensión e  incluso rechazo de este tipo de pacientes, al no entender que se trata de enfermos con los mismos derechos a ser atendidos como cualquier persona que sufra otro tipo de patología. Cuando hablamos de esta problemática nos estamos refiriendo al estigma de la persona con trastorno adictivo.

estigma mano

Han pasado décadas desde que se reconoció la adicción como una enfermedad, pero la persona que ha desarrollado un trastorno adictivo sigue siendo considerada como alguien vicioso que ha elegido ponerse enfermo. Esta consideración sigue vigente en la mayoría de la sociedad, incluso entre los familiares de la persona adicta, y en el mismo afectado/a.

En los años setenta se introduce el concepto de Síndrome de dependencia alcohólica que sustituye al indeterminado término de alcoholismo, y en 1975 la O.M.S publica el Manual sobre Dependencia de las Drogas (Kramer, J.F. y Cameron D.C. 1975) en donde se describen diferentes tipos de dependencia a drogas, siendo el punto de inicio de la consideración de las dependencias como enfermedad.

Es a partir de aquí que ya no se habla de vicios y aspectos morales sino de entidades nosológicas definidas científicamente y que son merecedoras de ser tratadas por profesionales de los diferentes campos, ya sean médicos, psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, educadores,… es decir, se empieza a tratar la dependencia con un abordaje bio-psico-social.

A nivel social, pocos entienden la dimensión integral de la enfermedad, siendo la  gran mayoría de las personas con problemas de adicción rechazados,  apartados y estigmatizados.

Es por eso que la sociedad científica Sociodrogalcohol (Sociedad Científica Española de Estudios sobre el alcohol y otras toxicomanías) pone en marcha un plan de sensibilización en torno al trastorno adictivo que se desarrollará a lo largo de todo el año 2017.

estigma pajaro

El plan contempla muchos objetivos, resumidos  en el documento , y aquí destacaremos algunos de los que consideramos más importantes:

  • Reclamar la existencia de estructuras asistenciales acordes a las necesidades de los pacientes y sus familias: Tratamientos ambulatorios, Recursos hospitalarios para desintoxicación, Centros de día, Comunidades Terapéuticas, programas específicos de trastornos duales, Viviendas tuteladas, Programas de reinserción y Apoyo y coordinación con los grupos de ayuda mutua.
  •  Dotar cada servicio con unos equipos mínimos de profesionales, acordes a sus características, en los que se trabaje de forma multidisciplinar con un enfoque bio-psico-social.
  • Aumentar el conocimiento social sobre que la adicción es una enfermedad  haciendo ver que la persona adicta es una persona normal que presenta un problema de salud
  •  Aumentar la normalización y entendimiento social sobre que la enfermedad no es un vicio ni una elección personal.

 

El plan consistirá en la realización de cartelería y folletos que se repartirán por los centros de salud, elaboración de material para difundir en los medios de comunicación, redes sociales y página web (vídeo, cuñas, carteles, etc.), así como la realización de debates y jornadas a nivel autonómico y nacional sobre el trastorno adictivo.

leer más
Etiquetas: , , , , , , Publicado en adicción alcohol adicción cocaína Adicciones Alcoholismo Centro Bonanova desintoxicación alcoholismo desintoxicación cannabis desintoxicación cocaína desintoxicación drogas Rehabilitación alcohol rehabilitación cannabis rehabilitación cocaina

Facilitación de la adicción y codependencia

22 de febrero de 2017

En una entrada del mes pasado hablamos sobre la codependencia y qué consecuencias traía en la adicción. Hoy vamos a entrar un poco más en qué consiste y cómo actúa.

La  codependencia es una forma de relación inadecuada que potencia y facilita la adicción en el familiar afectado. ¿Cómo es eso? ¿Cómo ocurre?

La principal característica del codependiente es su HIPERTOLERANCIA, es decir,  la capacidad de soportar emociones y/o situaciones que otras personas no tolerarían y por tiempo prolongado. Conforme el codependiente va desarrollando esta hipertolerancia, se va sometiendo  cada vez a más y más  estrés, hasta que llega un momento en donde entra en crisis, y  pueden aparecer  trastornos  tales como: depresión, ansiedad, trastornos en el apetito, fobias, somatizaciones (dolores y /o alteraciones gástricas, dolor de cabeza recurrente, dolores musculares, etc.) y es entonces cuando puede empezar a plantearse que necesita ayuda personal. Con este razonamiento el codependiente pospone su propia ayuda hasta que presenta alguna complicación grave.

Candado-amor-puente-550x357

En resúmen, el codependiente pierde el control de su propia vida y sus propios límites, e invierte toda su energía en la persona que presenta la adicción. Tiene una gran necesidad de sentirse útil y de sentirse importante para los demás y paga un precio muy alto por ello.

 

 

¿Cómo se produce este proceso de facilitación de la adicción? Aparecen las siguientes actitudes:

1.- Sobreprotección: Se refiere a los intentos del codependiente de cubrir, salvar y proteger al adicto para que no experimente  las consecuencias negativas que el uso de la sustancia produce en la vida del adicto, escudándolo y protegiéndolo.

2.- Intentos de Control: Es la compulsión por controlar al adicto, sus conductas, pensamientos y sentimientos, autoimponiéndose a sí mismo metas irracionales que solo terminan produciendo más ira, confusión y desesperanza.

3.- Asumir las Responsabilidades del otro: Cuando el adicto deja de cumplir con sus responsabilidades cotidianas o familiares, el codependiente asume estas responsabilidades con la justificación de evitar una crisis. La paradoja es que de todos modos las crisis se producen y el codependiente se va cargando cada vez con más tareas, lo que al final impiden su funcionamiento en la vida diaria y afectan su salud.

4.- Racionalización y Adaptación: Al racionalizar lo que hace el adicto o justificarlo, el codependiente le refuerza el sistema de negación, de modo que el adicto es  cada vez menos capaz de ver la gravedad de su adicción. Esto termina produciendo un ambiente familiar donde se “normalizan” los comportamientos propios de la adicción y la familia se adapta a la enfermedad.

5.- Cooperación y Colaboración: En su afán de  controlar la conducta del adicto, el codependiente muchas veces acompaña al adicto en su uso, o le ayuda en el proceso del consumo, lo cual envía un mensaje muy directo de aprobación de la conducta adictiva, aún que la intención no haya sido esa.

6.- Rescate y Sumisión: Las conductas de rescate que además se conjugan con la sumisión del codependiente a la dinámica del proceso adictivo, convierte al codependiente en alguien al servicio del proceso adictivo que lógicamente apoya el avance de la adicción.

7.- Funcionamiento en espejo: Si él o ella está bien, yo estoy bien; pero si está mal, yo estoy peor.

codependencia flechas

Todo esto lleva al codependiente a un gran sufrimiento emocional, tal como sentimientos de culpa, miedo al otro, miedo a la incertidumbre, sentimientos de vergüenza hacia si mismo y hacia el adicto, resentimientos, rabia, etc.

Lo importante es tomar conciencia de la codependencia y poder tratarla, y de esta manera se impide que se facilite el avance de la adicción en el adicto y se establecerán nuevos patrones de relación familiar que serán más adecuados para la recuperación y la salud de todos en general.

Todo esto se puede modificar una vez que el codependiente acepte la ayuda. Esto es de las partes más difíciles, puesto que el codependiente dentro del núcleo familiar funciona como el “responsable” y el “bueno”.  Supuestamente el único que está “mal” y es el “culpable de todo” es el adicto, por lo tanto hay que “cambiar”, “curar”, etc… al que tiene el problema de adicción. Pero ya sabemos que esto no es así.

leer más
Etiquetas: , , , , , , , , , Publicado en adicción alcohol adicción cocaína Adicciones Centro Bonanova Rehabilitación alcohol rehabilitación cannabis rehabilitación cocaina

En el tratamiento de las adicciones el cine puede ser un complemento terapéutico

15 de febrero de 2017

Desde la antigüedad los seres humanos han disfrutado escuchando y contando historias. Ya los pueblos más primitivos se reunían alrededor del fuego y se explicaban las experiencias que habían tenido lugar durante el día, y se intercambiaban información, emociones, consejos…. Los juglares explicaban historias cantando, y con ello transmitían una manera de ver la vida, de vivir las experiencias, al igual que hoy en día lo hacen los periodistas, escritores, locutores y por supuesto, los directores de cine y de series de televisión.

En las adicciones, el cine es un fiel reflejo de la sociedad y de la cultura en la que vivimos , pero también puede ser un medio a través del cual podemos entender mejor lo que son las adicciones, su aparición, desarrollo y lo que implica rehabilitarse de un problema tan grave como es la adicción, es decir, que pasa en el tratamiento.

Sin embargo, cualquier película no vale. Las hay que se quedan más en la parte morbosa de la adicción, otras que potencian la parte que podríamos llamar “positiva” o “ideal” del consumo de sustancias, otras ponen énfasis en la adicción como algo que les pasa principalmente a los que tienen problemas de desarraigo o marginación, etc… Pocas son las que describen la adicción de forma real, mostrando los aspectos que tienen que ver con su desarrollo y/o los aspectos que hay que tener en cuenta en su tratamiento. Este medio es útil en numerosas ocasiones para observar la angustia de los protagonistas, las preocupaciones de los familiares, el desarrollo y cambio de vida producido por los excesos de las drogas, y el proceso que experimenta el adicto desde que se vuelve como tal hasta que en algún momento decide cambiar (o no).

A continuación comentaremos unas pocas de las que consideramos, las mejores:

 

The-Poster-the-basketball-diaries-31530154-300-300

  • DIAS DE VINO Y ROSAS. (Days of Wine and Roses, Blake Edwards,  1962): historia centrada en la vida de Joe Clay y Kirsten Arnesen, una pareja de clase media aparentemente normal que ve como su felicidad se transforma en desgracia después de caer en el peligroso abismo del alcoholismo.

 

  • DIARIO DE UN REBELDE. (The Basketball Diaries;  Scott Kalvert , 1995): inspirado en la vida del poeta, escritor y músico estadounidense Jim Carroll, en el que se muestra sus primeras andaduras en el mundo de las drogas, como si de un hobby o pasatiempos se tratara, y su adicción total.

 

  • TRAINSPOTTING  (Trainspotting, Danny Boyle; 1996): película escocesa de 1996 dirigida basada en la novela homónima escrita por Irvine Welsh. Trata de un grupo de heroinómanos de Edimburgo que no tienen aspiraciones en su paso por la vida. La ‘filosofía’ de vida que presenta el personaje principal, Mark Renton, se resume en una simple pregunta: ¿para qué elegir un modelo de vida?

 

  • DIAS SIN HUELLA. (The Lost Weekend; Billy Wilder, 1945): retrato psicológico de un escritor fracasado a causa de su adicción al alcohol en pleno proceso de rehabilitación. Para su desgracia, no consigue librarse de la necesidad de tomar “una última copa”.

 

  • LEAVING LAS VEGAS. (Leaving Las Vegas; Mike Figgis, 1995): Sin amigos y sin familia, el protagonista viaja hasta Las Vegas, con el propósito de beber hasta morir.  Allí conoce a Sera, una atractiva prostituta, con la que inicia una relación.

 

  • EL HOMBRE DEL BRAZO DE ORO. (The man with the Golden Arm, Otto Preminger, 1955): Frankie Machine, un hombre con talento musical, sale de la cárcel y, además, consigue dejar la heroína. Su principal problema será encontrar un medio de vida honrado y evitar las drogas y el juego.

 

  • REQUIEM POR UN SUEÑO. (Requiem for a Dream, 2000): película  del año 2000, basada en la novela homónima de Hubert Selby Jr. de 1978. Harry  y su madre tienen sueños muy distintos. Muestra en primera persona, mediante un alarde visual, cómo las drogas transforman los sueños en pesadillas

 

Denzel-Flight

 

  • EL VUELO. (Flight, Robert Zemeckis, 2012): El comandante de un avión en una aerolínea comercial, empieza a sufrir violentas turbulencias y fallos mecánicos, pero gracias a una arriesgada maniobra logra salvar a los pasajeros del avión. Los medios consideran al comandante como un héroe, pero sus superiores creen que los motivos del accidente no están totalmente claros.

 

  • 28 DIAS. (28 Days, Betty Thomas, 2000): Como consecuencia de su adicción al alcohol, la columnista de periódicos Gwen Cummings tiene un accidente con la limusina que ha robado a su hermana el día de la boda de ésta. Este hecho le obliga a ingresar en una clínica de rehabilitación en la que tendrá que permanecer durante 28 días para su tratamiento.

 

  • LA BODA DE RACHEL. (Rachel Getting Married,  Jonathan Demme, 2008): trata un tema muy complejo y diferente a las demás y son los daños colaterales que sufre la familia de una persona adicta.

 

 

 

leer más
Etiquetas: , , , , , , , , , Publicado en adicción cocaína Adicciones Alcoholismo Centro Bonanova desintoxicación alcoholismo desintoxicación cocaína desintoxicación drogas Rehabilitación alcohol rehabilitación cocaina Sin categoría Tratamiento alcohol tratamiento cocaina

La cafeína y las adicciones

19 de octubre de 2016

El café, el té, el chocolate y los refrescos de cola son las principales fuentes de cafeína, que es consumida en casi todas las edades y estratos socioeconómicos. Las bebidas energéticas contienen una cantidad mayor de cafeína que los refrescos: Por ejemplo el Red Bull® contiene 80 mg de cafeína en 250 ml.

La cafeína, también denominada teína, guaranina o mateína, es un constituyente natural presente en más de 60 especies de plantas. Se podría considerar la sustancia estimulante de mayor consumo y la más socialmente aceptada a nivel mundial. Se cultivó por primera vez en Etiopía, de la misma forma que el té en China y el cacao en América del Sur. En el siglo XV se desarrollo la técnica de tostar y moler los granos de café y en poco tiempo su consumo  se expandió por todo el mundo.

cafeina

Sólo en España se consumen 14.000 millones de tazas de café al año, siendo el promedio de consumo de café entre semana de 3,6 tazas al día entre los mayores de 15 años. Estas pautas de consumo son similares en América y en el resto de Europa, con los países nórdicos a la cabeza en cuanto a consumo per cápita.

La cafeína tiene efectos positivos, como la mejora en el desempeño de tareas de vigilancia y en otras tareas simples que requieran de atención sostenida. También incrementa el nivel de alerta y reduce la sensación de fatiga (tanto mental como física). Estos serian los principales efectos que la mayoría de personas notamos al tomar café y los que en principio se buscan con su consumo.

En los últimos años se han desarrollado estudios en los que se evalúa el rol neuroprotector de la cafeína en determinadas enfermedades. Parece que tiene un papel importante a nivel neurológico favoreciendo la plasticidad sináptica, lo que convierte a la cafeína en un “normalizador” cognitivo, previniendo el deterioro y reduciendo su avance. Esto podría ser el inicio de nuevas opciones terapéuticas para fases tempranas de enfermedades como el Alzheimer.

Los efectos negativos de la cafeína tendrían lugar cuando se consumen cantidades excesivamente elevadas. La ingesta de café en grandes cantidades provocaría un aumento de la ansiedad y esto daría lugar a, por ejemplo, taquicardias, dificultades para dormir, o incluso a un empeoramiento del control motor fino. Cuando el consumo supera aproximadamente, los 300 mg al día, el sistema motor puede verse activado sobremanera, así como resultar alterado el ciclo de sueño-vigilia además de aumentar de forma generalizada las tasas de metabolismo cerebral.

¿Pero la cafeína puede crear dependencia?

El área del cerebro relacionada con la dependencia es la llamada área del placer, el núcleo accumbens. Las sustancias consideradas habitualmente como “drogas” (alcohol, cocaína, heroína, cannabis…) activan la transmisión dopaminergica en la corteza del núcleo accumbens.

El consumo de  cafeína actúa únicamente en el núcleo caudado, otra parte del cerebro, lo que  guardaría relación con las propiedades estimulantes de la cafeína en la actividad psicomotora. Por otro lado, la cafeína también estimula la liberación de dopamina en la corteza prefrontal que sería consistente con sus propiedades psicoestimulantes y con el refuerzo de la conducta de consumición. Para que la cafeína incrementase la actividad funcional de la corteza del núcleo accumbens (y por tanto produjera dependencia) debería consumirse en una cantidad cinco veces mayor a la media diaria. Por eso se afirma que a pesar de que la cafeína cuente con algunos criterios para ser considerada droga de abuso, hay un riesgo de adicción muy bajo.

cafeina-3

Sin embargo, en personas con una adicción a sustancias, especialmente cocaína y/o alcohol, la cafeína puede convertirse en una sustancia “de sustitución” y tener efectos secundarios  importantes.

Como señalábamos antes, la cafeína tiene una serie de efectos activadores del sistema nervioso central que la hacen psicoestimulante: Aumenta la alerta, reduce la sensación de cansancio y fatiga, aumenta la capacidad de mantener un esfuerzo intelectual y mantiene el estado de vigilia a pesar de la privación de sueño. Además sus efectos vasodilatadores hacen que mejore el rendimiento físico y potencia la disminución de la sensación de cansancio y fatiga.

Estos efectos, especialmente los psicoestimulantes, recuerdan, aunque sea de lejos, a los efectos estimulantes de la cocaína  y a los efectos euforizantes de los consumos de alcohol. Esto es lo que hace que personas que han desarrollado una adicción, sin darse cuenta la mayor parte de ocasiones, incrementen de forma elevada la cantidad de café o de otras bebidas con cafeína.

Hay un intento, inconsciente, de conseguir efectos parecidos con la cafeína a los que se obtenían con la sustancia primaria de dependencia. Esto no es posible, por supuesto, pero lo que sí  hace es alterar el sistema nervioso lo suficiente como para que pueda aparecer un craving y llevar a una recaída.

Lo que ha pasado es que el consumo de cafeína se ha usado como un pretendido “sustituto” de la substancia principal de la adicción, pero al no ser posible, ha provocado o como poco, facilitado, la recaída.

leer más
Etiquetas: , , , Publicado en adicción alcohol adicción cocaína Adicciones Alzheimer Ansiedad dejar alcohol dejar cocaína Tratamiento alcohol tratamiento cocaina

Craving y rehabilitación

27 de enero de 2016

Al poco tiempo de iniciar la rehabilitación a cualquier substancia aparece enseguida   el temor al  CRAVING. Para  la mayoría de pacientes ese concepto se equipara a recaída, y a una recaída prácticamente inevitable.

El concepto de craving nace ligado al problema de alcoholismo, principalmente en EEUU y los países anglosajones. En España no se hizo un lugar hasta la aparición de las dependencias a opiáceos y, especialmente, en la dependencia a cocaína, donde se ha usado preferentemente.

Actualmente se utiliza en las adicciones en general y su rehabilitación, siendo difícil dar una definición concreta. El craving por drogas ha sido conceptuado como ‘querencia’ o ‘apetencia’ por reexperimentar los efectos de una droga, como un fuerte ‘deseo’ irracional, como un  ‘ansia’ irresistible, o como una necesidad imperiosa, significando un conflicto entre el querer consumir y la abstinencia. Como puede verse es un concepto polisémico, y ante la dificultad de encontrar un término homólogo en castellano, seguiremos utilizado el de ‘Craving’.

Se considera  como un componente importante de la dependencia de drogas y es importante tenerlo en cuenta en la rehabilitación ya que  se le atribuye un papel relevante en las recaídas.stressed-1478509-639x522

Hay que tener en cuenta que:

  1. Es una respuesta a los síntomas de abstinencia
  2. Es una respuesta a la búsqueda por mejorar los estados de ánimo de la forma más rápida posible, y la más “fácil y conocida” es el consumo. Se puede tratar de una forma de «automedicación» para aquellos momentos en que el individuo se encuentra aburrido, decaído, ansioso, tenso o no tiene habilidades para afrontar ciertas  situaciones.
  3. Es una respuesta condicionada a las señales asociadas a la sustancia. Es decir, los pacientes que han abusado de sustancias, han aprendido a asociar algunos estímulos que en principio serían  neutras, con la intensa recompensa obtenida con el consumo. Estos estímulos son capaces de inducir craving de forma automática. Por ejemplo, pasar por delante o cerca del lugar donde compraba habitualmente cocaína, puede poner en marcha el craving.

 

Es importante que el paciente en rehabilitación sepa que el craving puede aparecer y que puede tener síntomas físicos (taquicardia, sudoración, incluso puede llegar a sentir el “sabor” de la cocaína en la garganta, o tener la “sensación” de haber consumido) y  aspectos cognitivos (estímulos desencadenantes).

Durante  la rehabilitación, se van identificando los desencadenantes y se van aprendiendo estrategias y técnicas para afrontar la aparición del deseo de consumir. Más allá de las técnicas específicas, muchas veces el hablar del craving ya es una manera de debilitarlo. Es conveniente tener algún familiar o amigo que estén informados de la situación y así poder contar con ellos en esos momentos. El poder decir “tengo ganas de consumir” ya es en sí una estrategia efectiva para reducir los sentimientos de ansiedad y vulnerabilidad que acompañan esta experiencia.

Tampoco hay que olvidar que en la actualidad existen una importante variedad de fármacos que ayudan a controlarlo y que el psiquiatra especialista podrá pautar desde el inicio del tratamiento.

También es importante saber que el CRAVING tiene una duración, no es ilimitado. Puede durar desde segundos a varios minutos, pero una vez llegado a su punto máximo de intensidad, va disminuyendo y desaparece. El que aparezca es normal en un proceso de rehabilitación, no es una señal de fracaso, y si no se consume, se irá debilitando hasta desaparecer. El CRAVING gana intensidad si el paciente se deja llevar por él y fantasea con el consumo.

leer más
Etiquetas: , , , , Publicado en adicción cocaína Adicciones Centro Bonanova desintoxicación cocaína rehabilitación cocaina tratamiento cocaina

La violencia de los hijos hacia los padres y su relación con la adicción a sustancias

14 de enero de 2016

La violencia filio-parental (VFP  )  se define como un acto de abuso ejercido por los hijos hacia los padres cuyo objetivo es ganar poder y control sobre ellos. Este comportamiento se diferencia de las conductas disruptivas propias de la adolescencia, ya que se considera inaceptable y conlleva importantes secuelas para las víctimas. La adicción a sustancias  y trastornos por el uso de alcohol, cannabis y cocaína puede estar detrás en muchos casos de este tipo de violencia.

En la actualidad diferenciamos tres tipos de VFP: (1) física. (2) psicológica; y (3) económica o financiera, con conductas como robar dinero o pertenencias, vender posesiones de los padres, incurrir en deudas que deberán pagar los progenitores, o exigir a los padres que les compren cosas que no pueden permitirse. La aparición de este tipo de violencia hace pensar en la posible presencia de una adicción al cannabis o dependencia de cocaína.

La prevalencia en España de la VFP se estima que está en un 3% en violencia física y entre un 10-12% en violencia psicológica y lo sufren con mayor frecuencia las madres o cuidadoras de sexo femenino.

Diversos estudios concluyen que la aparición de VFP está relacionada con los siguientes factores presentes en la familia:

1. Excesiva permisividad y normas inconsistentes; 2. Inconsistencia de las normas entre padre y madre; 3. Presencia de agresiones de los padres a los hijos en épocas anteriores; 4. Existencia de violencia entre los padres actual o pasada; 5. Justificación de la violencia; 6. Conducta abandónica y dificultad para compartir la vida afectiva (dificultades de comunicación); 7. Y consumo de alcohol excesivo por parte de alguno de los padres.

La VFP suele aparecer en forma de escalada, es decir, van apareciendo pequeñas conductas agresivas, normalmente psicológicas, que van aumentando en frecuencia, intensidad y gravedad a lo largo del tiempo, aunque también puede aparecer de forma súbita.

Estas últimas suelen tener que ver con la aparición de algún trastorno, normalmente psicopatológico, que ha de ser tratado por psiquiatras especialistas y psicólogos.

El primero tiene que ver la mayor parte de las veces con un estilo educativo excesivamente permisivo, falto de límites claros y es habitual que vaya relacionado con el consumo de tóxicos ( adicción al  cannabis o adicción a la cocaína) por parte de los adolescentes y también requiere la intervención de psiquiatras y psicólogos especializados.

La VFP es una problemática pluricausal  y ha de entenderse en el contexto familiar. Los objetivos de intervención abarcan el patrón de interacción familiar, es decir, el adolescente no se puede “tratar” como el único que tiene responsabilidad en este tema, sino hay que considerar a la familia en global. Es la familia la que tiene un problema, no el chico o chica.

Es importante valorar el papel del consumo o adicción de cannabis y/o coca en dichas situaciones, ya que si existe una dependencia a dichas sustancias se hará imprescindible un tratamiento de desintoxicación y tratamiento de rehabilitación.

leer más
Etiquetas: , , , Publicado en adicción cocaína Adicciones cannabis Psicología Sin categoría

Estoy abstinente de mi adicción a la cocaína, pero todavía surgen recuerdos de consumo

8 de octubre de 2014

Cuando el paciente está manteniendo una abstinencia de meses o un año de su adicción a la cocaína, se sorprende de que luego de estos lapsos de tiempo sigan surgiendo imágenes y pensamientos relacionados con el consumo.

La actitud adecuada ante esta situación es no asustarse o sentir fastidio por el surgimiento de estas ideas e imágenes relacionadas con su adicción a la cocaína. Esto es común no sólo para los pacientes que consumen cocaína, sino para todos los pacientes que realizan un tratamiento.

Por un lado, hay que recordar que para el adicto durante años la adicción a la cocaína ha sido el eje principal de su vida y todo giraba alrededor del mismo. Sería ilusorio que el tema principal de un período prolongado de su vida desaparezca de raíz.

Por otro lado, es importante subrayar el aspecto crónico de la adicción. Desde esta perspectiva, la adicción a la cocaína (como toda adicción) remite, pero no desaparece en su totalidad.

Lo importante es analizar porqué uno se asusta o siente fastidio. Cuando uno reflexiona sobre el tiempo de consumo y el aspecto crónico de la adicción a la cocaína, se da cuenta casi de inmediato que lo absurdo es que estos pensamientos, recuerdos, etc. desaparezcan en su totalidad (recordar: pueden remitir pero no desaparecer).

Aquí lo que hay que tener en cuenta son las expectativas del paciente. Muchas veces lo que sucede es que el paciente había realizado la anticipación de que después de x meses, todo lo relacionado con el consumo de manera directa o indirecta (recuerdos, etc.) habría desaparecido. La cuestión de este fastidio o susto está más relacionada con lo que el paciente había idealizado de su tratamiento. Lo que es importante es desmontar estas idealizaciones para que no se conviertan en un obstáculo y generen situaciones de estrés con el consiguiente riesgo de recaída que ello conlleva

leer más
Etiquetas: , Publicado en adicción cocaína

Paciente, familia y adicción a la cocaína

27 de noviembre de 2013

Cuando el paciente que tiene una adicción a la cocaína progresa en su tratamiento, comienza a notar que sus progresos no son reconocidos por el entorno afectivo de la manera que él cree que debería ser valorado. Existe un sentimiento de enfado porque los demás no valoran lo que el paciente hace y piensa que se subestima su esfuerzo y trabajo.

Esta diferencia de percepciones del paciente que realiza un tratamiento para superar la adicción a la cocaína y su entorno se deben en general a dos obstáculos que surgen en el proceso: El primero es la distorsión cognitiva del paciente y, el segundo, la pérdida de referencia de cuando el paciente es sincero.

El constante consumo de tóxicos genera que el paciente evalúe su vida y lo que sucede a su alrededor de manera particular a partir de determinados esquemas que interpretan los hechos de modo que le producen a la misa persona múltiples consecuencias negativas. Cuando se intenta superar la adicción a la cocaína, el paciente ha de comenzar a desmontar estos esquemas de interpretación fallidos. Sin embargo, cuando se trata de valorarse a sí mismo es más complicado. Porque entran en conflicto, lo que el paciente piensa de sí y lo que los demás ven en el paciente.

Es en este punto donde se engarza el segundo obstáculo. Muchas veces el paciente cuenta la historia desde el inicio de su recuperación de la adicción a la cocaína. Intenta pasar página de todos los malos momentos que le ha generado el consumo y espera en reciprocidad de los que le rodean que hagan lo mismo, dicho con otras palabras, espera que él y los demás “pasen página”.

Pero esto no es tan fácil para los demás porque, aunque quieren confiar, no tienen un criterio para evaluar las conductas del paciente. Además las personas significativas que rodean al paciente han sufrido por las situaciones que el paciente quiere pasar página. El entorno afectivo se pregunta “¿por qué ésta vez será la definitiva?”, la cuestión se complica porque el paciente lo que hace es comportarse de manera tranquila. Los familiares de paciente, por ejemplo, podrían estás contentos, sin embargo recela. La razón de este recelo es que el paciente otras veces se ha comportado de manera más o menos tranquila y era sólo apariencias. Es esta mezcla de recelos y distorsión lo que genera ese desfasaje entre los que el paciente avanza y lo que el entorno valora cómo supuestos avances.

La única solución es mantener en un tiempo prolonga la coherencia entre lo que el paciente dice y hace. Mientras tanto, el paciente tendrá que conformarse con sus avances y su abstinencia, lo cual no es poco cuando ha llevado años autodestruyéndose por la adicción a la cocaína.

 

 

leer más
Etiquetas: , , , , Publicado en adicción cocaína

Adicción a la cocaína: ¿sólo se trata de malos hábitos?

28 de agosto de 2013

Comúnmente la mayoría de los pacientes y su entorno afectivo creen que la adicción a la cocaína sólo se trata de malos hábitos. Es decir, si uno es adicto a esta sustancia es porque tiene hábitos negativos. Entonces si son hábitos, entonces se pueden cambiar. Y si el paciente no cambia, el paciente es un vicioso.

Esto es una verdad a medias. Es cierto que para consumir se generan hábitos. Pero el consumo frecuente de cocaína y su desarrollo en una adicción a la cocaína modifican nuestro propio funcionamiento cerebral. Para decirlo con otras palabras, la adicción posee una parte de hábitos y otra parte de química. La química que se relaciona con la cocaína es una modificación en la forma de procesar la información, el neurotransmisor afectado por la cocaína es la dopamina.

¿Para qué sirve la dopamina? La dopamina es un neurotransmisor que se libera en el sistema de recompensa del cerebro. Éste es el sistema que asocia los sentimientos de placer con ciertos tipos de comportamiento, como comer, beber y practicar sexo. Esto hace que quieras repetir estos comportamientos.

¿Y qué hace la cocaína? La cocaína estimula el sistema de recompensa del cerebro y despertar sensaciones placenteras. La estimulación del sistema de recompensa mediante el consumo de este tóxico puede generara una adicción a la cocaína porque el cerebro “se confunde” y quiere experimentar esa sensación placentera una y otra vez. Pero lo que agrava esta “confusión” es que este sistema de recompensa no tiene matices, funciona de manera binaria, es decir, todo o nada. La cuestión se complica porque el sistema de recompensa “interpreta” esta información como siendo fundamental para la supervivencia de la persona.

Por otro lado, se cree que el repetido uso de cocaína reduce la sensibilidad del cuerpo a la dopamina. Los receptores de dopamina son destruidos gradualmente con el uso de cocaína. Necesitas tomar más y más cocaína para conseguir el mismo efecto. Por lo cual el paciente entra en un bucle negativo: El paciente consume y al consumir, se consume su propia vida.

Entonces, se puede uno preguntar, si todo es cuestión de química, ¿nada se puede hacer? La respuesta es que se puede hacer y mucho. Por un lado, comprender el significado de la adicción a la cocaína permite tanto al paciente como a su entorno afectivo no estigmatizar y dejar de pensar que la adicción es un vicio. Por otro lado, si la adicción es una enfermedad, es responsabilidad del paciente generar un modo de vida que cuide de sí mismo. Cuidado que no significa aguantar, sino que se trata de aceptar un límite en su vida cotidiana y construir a partir de este límite otro modo de ser.

leer más
Etiquetas: Publicado en adicción cocaína
Página 1 de 11