Es un estimulante del sistema nervioso, que produce al consumirla una sensación de euforia, con sensación de mayor energía física así
como de mayor lucidez mental, disminuyendo la sensación de fatiga, el apetito y la necesidad de dormir.
Como efectos negativos produce un aumento de la tensión arterial y de la frecuencia con que late el corazón, de ahí el gran riesgo de que aparezcan infartos cardíacos y hemorragias cerebrales.
Es frecuente la aparición de ideas paranoides, caracterizadas por la sensación de ser perseguidos o de que otras personas les quieren hacer daño.
Puede provocar ansiedad, ataques de angustia y depresiones graves cuando cede su efecto. También provoca impotencia sexual en el varón y frigidez en la mujer.
Las personas que consumen esta droga tienen un elevado riesgo de "engancharse" a la cocaína, incrementando de forma gradual la frecuencia y la cantidad consumida. Muchas veces pasan de consumirla con algunos amigos a consumirla solos.
También es frecuente la necesidad de beber alcohol o sedantes para poder relajarse tras el consumo, y en la práctica se transforman en incapaces de no consumir y, aunque puedan pasar un período sin hacerlo, vuelven al consumo después de un tiempo.
En las personas dependientes, además de los efectos negativos anteriormente anunciados se añaden un importante deterioro en las relaciones de pareja, familiares, ruina económica y problemas laborales.