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Adicción al alcohol: más allá de la conducta

21 de agosto de 2013

Una de los mayores problemas de explicar la adicción al alcohol es responder al siguiente razonamiento: Si el beber es una conducta, entonces la persona puede elegir realizar o no esa conducta. Por lo tanto es una cuestión de fuerza de voluntad.

Ahora bien, para comprender el problema de la adicción al alcohol es importante distinguir entre una conducta (beber) y la sustancia que se ingiere (alcohol). Beber es una conducta, es decir, es una respuesta del organismo considerado como un todo: apretar una palanca, mantener una conversación, realizar un contacto sexual; es decir, respuestas al medio en las que intervienen varias partes del organismo y que adquieren unidad y sentido por su inclusión en un fin.

Pero lo que hay que entender es que el alcohol, aunque su consumo sea legal, produce cuando se ingiere de manera frecuente y en cantidades determinadas (por ejemplo, 4 quintos de cerveza o dos gin-tónics) modificaciones en nuestro cerebro de manera irreversible, está modificación irreversible es lo que hay que entender como adicción al alcohol.

Un aspecto desatendido cuando se ha de explicar la adicción al alcohol al paciente y a su entorno afectivo (padres, hermanos, amigos, pareja, hijos, etc.) es comprender que el alcohol es un producto químico y como tal afecta a la química de nuestro cerebro. Por esto mismo, aunque la voluntad es muy importante para la deshabituación, la voluntad poco y nada tiene que hacer ante las modificaciones neuroquímicas que produce el alcohol y que derivan en una adicción al alcohol.

El alcohol te deja una sensación de calma y relajación, pero también interfiere en tu memoria. Afecta a tus funciones motrices, tu respiración, tu velocidad de reacción, la regulación de la temperatura de tu cuerpo y tu apetito. La razón por la que el alcohol tiene esos efectos en tu cuerpo es porque influye en varios sistemas neurotransmisores diferentes: dopamina, serotonina, endorfina, GABA y glutamato. Iremos precisando cómo el alcohol modifica estas cosas que parecen palabras extraídas de una serie de ciencia ficción.


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